miércoles, 13 de noviembre de 2013

Una piedra entre la gloria de Dios y tú

—Éste, que abrió los ojos al ciego, ¿no podría haber impedido que muriera? —Dijeron algunos.

—Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto —dijo alguien más.

—¿No te dije que si crees verás la gloria de Dios? —Dijo Él.

Saben de qué hablo, ¿verdad? La muerte de Lázaro. Todos recordamos la historia; y hasta hemos juzgado las palabras y la actitud de Marta, María y los demás presentes.

Pero cuando pasamos por tiempos difíciles, seguramente, en lugar de juzgar a quienes dijeron aquellas palabras, más bien nos identificamos con ellos, y pensamos:

—“Señor, por qué permites lo que vivo, si podrías impedirlo”.

—“Señor, si hubieras estado aquí conmigo, esto no estaría ocurriendo…”.

La verdad que no es fácil para nosotros comprender el sufrimiento. Comprender por qué Dios a veces parece dejarnos sin salida, por qué eventualmente guarda silencio ante nuestra necesidad y nuestros sueños, y parece distante, y hasta indiferente.

Pero la idea de esta corta reflexión no es que nos entristezcamos juntos; claro que no. Al contrario, quiero decirte que SÍ VAS A VER LA GLORIA DE DIOS, porque Él tiene un gran plan para tu vida; sin embargo, también, debo decirte dos cosas que necesitas saber:

1) Dios necesita formar tu carácter, y esto te dolerá (a veces mucho, lo sé).

2) Dios no lo va a hacer todo… Tú debes tomar decisiones. Tienes que hacer tu parte; esa es la forma de trabajar de Dios.

Y el problema es que, a veces, esas decisiones no serán tan obvias, créeme. Es muy probable que, como me sucedió a mí un día, aún no sepas qué es lo que debes hacer.

Sabes, como sucedió en la tumba de Lázaro, puede ser que haya una piedra entre la gloria de Dios y tú; y seguramente el encargado de moverla en esta ocasión no es Dios.

Hoy tienes la oportunidad de tomar decisiones que harán que el tiempo en que sufres sea menos doloroso, e incluso más corto… ¿No me crees? ¿Recuerdas a Israel, dando vueltas y vueltas por 40 años en el desierto al salir de Egipto? Pues bien, puedes decidir tener un desierto de pocos días, o uno de 40 años; todo depende de tu actitud frente a la adversidad y, sobre todo, frente a Dios.

Por favor, ten mucha diligencia en conocer y tomar las decisiones acertadas, aquellas que están alineadas con la voluntad de Dios para ti; y también llévate estas palabras en tu corazón: AUNQUE ESTÉS PASANDO DIFICULTAD, DIOS NO TE HA DEJADO SOLO; Y SÍ TIENE UN GRAN PLAN PARA TI.

Todo lo que has sufrido te va ayudar para bien, créeme; o, por lo menos, créele a Dios cuando lo dice en Romanos 8.28: “Si amamos a Dios, todo nos ayudará para bien”.

Si quieres saber más de estos temas, puedes adquirir el libro: 
Hoy sufro pero algo está haciendo Dios
Info: www.juandiegollanos.com

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¡Bendiciones!

Referencia Bíblica:
Las citas bíblicas son tomadas de la Nueva Versión Internacional (NVI). Modificadas en algunos apartes.

Fuentes:

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