viernes, 19 de octubre de 2012

Los 10 Mandamientos de la Pareja Infeliz


Romeo Albeiro subió al gran monte del Ciberespacio, y luego de cuarenta días de ausencia, que generaron locura y desenfreno en el pueblo que le esperaba, descendió al campamento de los Hebrios

Todos aguardaban atentos por las palabras que hablaría su profeta iluminado, Romeo Albeiro, luego de haber estado en un retiro espiritual del cual traería los mandamientos que regirían a su pueblo en adelante…

Descendió con dos iPads que contenían los 10 mandamientos, que en adelante serían indispensables para poder tener un noviazgo de película (¡DE PELÍCULA DE TERROR!).

A ver, todos, muchachos, vengan para acá les leo los mandamientos que los llenarán de desdicha e infortunio ―dijo Romeo A. a sus seguidores―, mientras el pueblo, compuesto por indomables jóvenes que ardían de deseo por ennoviarse y casarse, se acercaba poco a poco como oveja que va al matadero.
 
¡Rápido, que me estoy quemando por el fuego de la pasión! ―afirmó uno que venía en medio de la multitud en calzoncillos.

Romeo Albeiro, por favor, dime pronto si debo o no darme besos al estilo traqueotomía con mi novia ―exclamó otro.

Tengo una semana de estar de novio, ¿ya me puedo casar? ―preguntó otro, que parecía endemoniado con los ojos desorbitados por la pasión.

Y el pueblo entero, en medio de gran jolgorio, se acercaba con el fin de que el profeta iluminado declarara las palabras que los conducirían por el camino del desenfreno.

¡Todos callen! ―exclamó Romeo Albeiro, haciendo señal de silencio con su dedo en la boca―. A continuación, los 10 Mandamientos para tener parejas infelices les entregaré, para que sus relaciones sentimentales en adelante tengan un fracaso garantizado ―añadió el profeta, y continuó uno a uno con sus mandamientos.

I. Renuncia a tu propia vida: Sólo te sentirás valioso y tu vida sólo tendrá sentido cuando tengas una relación sentimental. Desespera cuando estés solo. Depende totalmente de una pareja y entra en depresión si no la tienes. Que el único miembro de tu círculo social sea tu pareja. Escucha y canta a diario las alabanzas del salmo titulado “Sin un Amor” del salmista Vicente Fernández.

II. No uses tu cerebro: Entrega el control a tus hormonas, sentidos y sentimientos, y cree que el enamoramiento durará para siempre y que siempre estarás saltando de flor en flor en calzoncillos, como en la noche de bodas.

III. Únete en yugo desigual: Recuerda que hay muchos inconversos por salvar, en especial aquellos que tienen atractivo físico. Tu entrega a ellos en alma, pero sobre todo en cuerpo, servirá para que esas pobres almas se salven. Recuerda tu vocación de evangelista, aunque los demás malvados de la Iglesia no te comprendan. Escoge la pareja que despierte más oposición en tus padres y líderes religiosos, con eso el éxito al buscar una pareja infeliz estará garantizado.

IV. No tomes las cosas con calma: Aumenta las probabilidades de tu fracaso matrimonial con un noviazgo lo más corto posible. No tienes que esperar tanto tiempo para conocerse y saber si es la persona indicada. Se recomienda un máximo de 3 meses para casarse, y no existe un mínimo. “Hágale rápido que estoy ardiendo de pasión” será nuestro lema en este sentido.

V. No te fijes límites: No te niegues. Déjate llevar. Permite siempre que pasen por encima de ti. Entrégales tu cuerpo y permíteles que lo toquen. Es una prueba de amor. Sólo se trata de “un adelantico”, nada grave.

VI. No dejes para mañana la relación sexual que puedes tener hoy: Déjale el control a tus órganos sexuales. Lo importante es que tú y tu pareja tengan sexo “por amor”. Hay que probar antes de casarse, pues de pronto ya casados resulta que no se entienden y es peor.

VII. En el noviazgo, juega a estar casado: Vivan juntos antes de casarse. Es mejor probar primero. De esta manera aceptas la falta de compromiso de tu pareja que piensa estar libre para un día “salir volando”, y casi que estás garantizando que nunca habrá un matrimonio, pues total tu pareja ya tiene todo lo que pudiera desear sin necesidad de casarse.

VIII. Pelea suciamente: No hables de los problemas, mejor déjalos ocultos para que generen amargura. Cada conflicto tienes que ganarlo a toda costa, pelea con todo lo que tienes para ganar. Anula el pensamiento de tu pareja, su opinión no importa. Insulta, sé violento y grita lo más fuerte que puedas cuando discutan. Recuerda que eres “el duro del paseo”, “el latin lover”, y no te la puedes dejar montar.

IX. Ignora toda señal de advertencia antes de casarte: Ignora el abuso que recibas de parte de tu pareja durante el noviazgo, ya sea físico, verbal, emocional, sexual y de cualquier otro tipo. Ignora adicciones, infidelidad, irresponsabilidad e inmadurez, pues todo eso “desaparecerá con el tiempo”. Aunque no te guste mucho físicamente, no importa, sigue adelante con la relación, pues como dicen en las novelas venezolanas “aprenderás a amarme Topacio”, y es mejor mal acompañado que solo. Cumpliendo este mandamiento, te prometo que serás la pareja infeliz un día.

X. Elije con insensatez: Ponte de novio y cásate con la primera persona que te lo proponga. Sólo fíjate en lo externo, en su belleza; que se parezca a Tom Cruise (para mujeres) o a Jennifer López (para hombres). Cásate con el único objetivo de tener sexo de manera lícita, aunque de lo demás no estés tan seguro. Haz todo lo más rápido posible.

Ahora, a ser obedientes mis queridos discípulos Hebrios, y les aseguro que tendrán relaciones sentimentales infelices ―concluyó el profeta Romeo Albeiro, “el gran iluminado”.

¡Qué profeta el que le tocó al mitológico pueblo de los Hebrios! Un pueblo y una historia que nos muestra cómo el mal trata de parecerse al bien, y que nos sirve para ver una corta parodia a la inversa (“del mismo modo en sentido contrario”, como alguien dijo por ahí), basada en el libro Los 10 Mandamientos del Noviazgo de Ben Young y Samuel Adams

Espero que ustedes no sean seguidores de “el gran iluminado”, Romeo Albeiro, sino que por el contrario reciban consejos como los contenidos en este buen libro de Young y Adams, que da serias y buenas pautas para construir relaciones sentimentales sanas y llenas de la voluntad de Dios. Sobre todo, entreguen sus corazones a los consejos y cuidados de Jesucristo y su Palabra; pues, siguiendo a Jesús, de seguro harán parte un día de una pareja verdaderamente feliz.

¡Bendiciones!


Referencia Bíblica:
Las citas bíblicas (RVR 1960) son de la versión Reina-Valera © 1960. Modificadas en algunos apartes.
Fuente Imágenes:


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